
Miembro de la EOL y de la AMP
Coordinadora del Departamento TyA del CIEC
La entrevista realizada por Zadig a Daniel Salas permite recortar con precisión un rasgo de la época: ya no se trata de una relación sujeto–sustancia sostenida por el sentido, sino de una circulación donde el objeto se desprende y se impone como un elemento operativo, disponible y de efecto rápido. En la presentación se subraya que “se ha producido un giro que se acompasa con la época” y que la velocidad de la producción química deja a los dispositivos de control “varios pasos detrás”. Lo crucial no es el dato químico en sí, sino el modo en que esta nueva lógica incide en los lazos.
Cómo se señala, la referencia llega después del consumo: primero la experiencia corporal y luego el marco que le dé sentido si es que lo hay. Esta secuencia no es un detalle: indica una mutación del régimen subjetivo. El cuerpo queda en primer plano, se ensaya un efecto, se busca una respuesta inmediata, y solo después se intenta nombrar algo de lo que tuvo lugar.
Este desplazamiento nos permite leer un pasaje: del síntoma freudiano como formación de compromiso hacia modalidades en las que el objeto se reduce a una pura mercancía y el acto toma la delantera. En el mercado contemporáneo, los objetos se ofrecen listos para usar, desanudados del discurso, y el parlêtre queda capturado por esa serie. Lo que se compra no promete una verdad —sabemos, con Lacan (1959-1960), que toda verdad tiene estructura de ficción—, sino un rendimiento: energía, diversión, calma, anestesia, analgesia, conexión, una “empatía” química. El punto clínico no es menor: cuando el objeto se ofrece como respuesta, el sujeto queda empujado a reducir la pregunta por el deseo a la administración de un efecto, a una pura satisfacción pulsional.
Cuando el objeto se suelta del sentido, se lo ve ascender en su función de puro tapón (Miller, 2004) sin referencias simbólicas. Ya no se trata del objeto como causa del deseo, sino del objeto ofrecido para obturar lo que falla, renegar de lo que no hay y en ello, rechazar el inconsciente. La incidencia en los lazos se vuelve evidente ya que la relación al Otro —al lenguaje, al tiempo de comprender, a la mediación fantasmática— se corta o se saltea.
Es aquí donde prevalece el acto: no el acto como decisión ética, sino como cortocircuito, pasaje directo a una satisfacción que sabemos, puede ser mortal. El objeto no necesita inscripción; le basta la logística. Y cuanto más se acelera esa logística, más se radicaliza el empuje: el objeto comanda y el sujeto queda sin brújula, invitado a dejar sus inhibiciones, a sostenerse en la repetición, del lado de las patologías de la ética (Miller, 1991). Allí donde el objeto promete felicidad, vuelve la angustia, la compulsión, el pasaje al acto.
Estas entrevistas nos permiten ubicar lo decisivo: no es la sustancia en sí, sino el lugar que ocupa y la lógica que desenmascara. Objeto puro, sin sentido, ofrecido como solución inmediata. Cuando el objeto se suelta del sentido, el sujeto queda expuesto al imperativo superyoico y empujado al acto. Allí se abre una clínica propia de la época: no tanto la del síntoma interpretable, sino la del síntoma como fijación de goce, en una satisfacción autoerótica que funciona en detrimento de lo propiamente subjetivo.
El desafío clínico está en torno a la apuesta de devolverle al sujeto su estatuto: localizar en qué punto ese objeto funciona como respuesta, qué malestar pretende cancelar, qué goce fija. Allí donde el objeto tapona, el psicoanálisis apunta a abrir una hiancia; allí donde el acto se precipita, a hacer lugar para un tiempo para comprender. Cómo no ser reducidos a usuarios o consumidores de objetos que nos consumen más de lo que nosotros a ellos; cómo hacer lugar a una invención singular que no rechace el inconsciente y que sostenga, en cada caso, la pregunta por el deseo. Ese es el desafío.
Referencias
Lacan, J. (1959-1960 [2005]). El Seminario. Libro 7: La ética del psicoanálisis. Editorial Paidós, Buenos Aires.
Miller, J. A. (2004 [2012]). “Una fantasía”. En Punto cénit. Política, religión y el psicoanálisis. Colección Diva, Buenos Aires.
Miller, J. A. (1991). “Patologías de la época”. En Lógicas de la Vida Amorosa. Editorial Manantial, Buenos Aires.
Salas, D. (2026, 8 de enero). Empatías químicas en la trama social: entrevista a Daniel Salas. La Patria del Sinthoma. Recuperado en: https://lapatriadelsinthoma.com/empatias-quimicas-en-la-trama-social-primera-parte-1-3/
