Nuestro hrönir, por María Cristina Oleaga

Objetos de la antigua ciudad de Pompeya.

Psicoanalista. Directora de la Revista El Flechazo, publicación del Grupo de los No analistas, Jorge Chamorro y otros. Editorial GRAMA.

En Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (1), Borges inventa un objeto maravilloso: el “hrönir.” Dice que “fueron hijos casuales de la distracción y el olvido“. Dos perdían algo, uno lo encontraba, el objeto se duplicaba. El segundo se llamaba hrönir. La ficción, en Borges, produce efecto -señala Ricardo Piglia (2)- en la realidad de la trama. En Tlön, se beneficiaron con la “metódica elaboración” de hrönir: “Ha permitido interrogar y hasta modificar el pasado, que ahora no es menos plástico y menos dócil que el porvenir” (3). Esa magia borgeana me transportó a un proyecto que quizás haya que espejar y duplicar para que florezca.

Marisa González De Oleaga, historiadora y antropóloga, es argentina y reside en Madrid, transterrada (4)  a causa de la dictadura del 76. Entre otros temas, investigó sus crueldades y colaboró, así, en juicios de lesa. Uno de sus libros, El Silencio. La dictadura en el Delta (5) refiere su  descubrimiento de un sitio de detención clandestina en una isla de Tigre.

Los pobladores no querían hablar de la dictadura, persistía el terror por lo vivido. Marisa apeló a los niños y adolescentes de las escuelas públicas de la zona y los convirtió en investigadores. Munidos de grabadores y cuadernos, interrogaron a los mayores en el interior de sus familias. El libro  es el resultado de esa búsqueda que los chicos no habrían iniciado de no ser por la motivación provocadora de Marisa y de sus maestros, que actuaron en coordinación con la autora. Ante ellos, los adultos sí pudieron relatar -en forma anónima- vivencias imborrables pero silenciadas. La autora subraya que no se trataba de enseñarles ni de bajarles línea, sino de promover en los chicos la necesidad de saber.

Ese detalle, la apelación a la posición subjetiva del que busca, me llevó a pensar en lo que se está perdiendo hoy, en el culto de la “motosierra” y en el misterio del hallazgo del hrönir.  Hubo una motosierra anterior, una debacle educativa que degradó la subjetividad y el espíritu crítico. Abarca tanto la entrega temprana de los infantes a la tecnología y las pantallas como la decadencia de la educación. Impedir el acceso al saber puede ser un requisito interesante para aplastar subjetivamente a los jóvenes.

Esta administración ha atacado Instituciones de prestigio sin que este avance haya escandalizado a la población. Se trata, nuevamente, de desaparición forzada que, esta vez, recae en patrimonio público de la ciencia, la tecnología y el arte (6). La Calle sí reclamó por la defensa de la Universidad, del Hospital Garrahan y de la protección de la discapacidad. Es lo conocido/valorado por todos, a pesar del Palacio. Hay un cruce, entre el terrorismo de Estado y el hoy, de dos proyectos socioeconómicos similares, separados por 40 años: medidas de ajuste y abolición de la memoria. Sin duda, al tinte cruel hoy lo representa muy bien el anuncio presidencial: “Amo ser el topo que viene a destruir el Estado desde adentro”. La democracia misma tambalea.

Si se defiende lo que se conoce y aprecia, sería deseable conformar Brigadas de Investigadores, motivadas para descubrir qué eran y para qué existían esos objetos perdidos. Reclutadas en los colegios secundarios, en los clubes, en lugares de reunión de jóvenes, se fomentaría, -además- el lazo social, la circulación de la palabra y el espíritu crítico a partir del despertar de su curiosidad. ¿Cuáles eran? ¿Qué hacían sus trabajadores allí? ¿Para qué y a quiénes servían? Asimismo, establecer el vínculo con trabajadores de esos lugares y, con su transmisión, reproducir la magia del hrönir. Hay un porvenir que no podrá ser “plástico y dócil” a nuestras expectativas si no logramos que los hoy jóvenes quieran recrear esos objetos desconocidos, dañados o perdidos. Ellos mañana podrían ser parte del Palacio y de la Calle y sostener el retorno de los mejores proyectos.

Notas

1 Borges, Jorge Luis, “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, p 431, Ficciones, Tomo 1, Obras Completas, Emecé Editores, San Pablo, Brasil, 1994.

2 Piglia, Ricardo, Borges por Piglia, p 19, Eterna Cadencia Editora, Ciudad de Buenos Aires, 2024.

3 Borges, Jorge Luis, “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, op. cit, pp 439/40.

4 González De Oleaga, Marisa, Meloni González, Carolina, Saiegh, Carolina, Transterradas. El exilio infantil y juvenil como lugar de memoria, Editorial Tren en movimiento, Temperley, 1919.

5 González De Oleaga, Marisa, El Silencio. La dictadura en el Delta, Editorial Tren en movimiento, Temperley, 2024.

6 Para citar solo algunos: Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG);  Telenoticiosa Americana (TELAM); Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET); Polo Científico; Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT); Servicio Meteorológico Nacional (SMN); Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA); Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI); Comisión Nacional de Energía Atómica y Proyecto CAREM; Industrias Metalúrgicas Pescarmona Sociedad Anónima (IMPSA); Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA); Atucha I; Atucha II y Embalse; Río Paraná, Hidrovía; Mar Argentino “un bien común global”; Vialidad Nacional; Brigadas de Lucha contra los Incendios; programas y coberturas sociales y sanitarias, desde prenatales a mayores de 65 años.

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