Adherente al CIEC
Participante del Nudo La patria del sinthoma Zadig Córdoba
Dos hechos políticos en el mes de marzo de este año hablan de un clima de época que no arrancó ayer, sino que tiene la temporalidad de un resurgimiento, llevado a cabo por los movimientos de ultraderecha: la Proposición de Ley de Concordia de la Cortes de Castilla y León en España propuesto por el PP y Vox que derogaría el Decreto de Memoria Histórica que se había aprobado en 2018; y el otro fue el video documental dirigido por Santiago Oría que salió desde las redes sociales de Presidencia de la Nación de la Argentina cuyo lema era “Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia Completa”.
Ambas acciones se apoyaron en palabras que en el sentido común cuentan con cierto consenso, cargadas con buenas intenciones, pero como escribió Dante Alighieri: el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Los antecedentes en estos usos tienen sus hitos: Obediencia debida, Punto final o Indultos. Usos en tiempos de democracia que van a favor de un discurso corriente que niega una memoria colectiva. En el apelativo de “completa” o “concordia”, en su revés se ubican intentos de-negar una memoria colectiva.
Hacer de caja de resonancia de las respuestas, como fue la denuncia pública que circuló por los medios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica que “supone la puesta en marcha de una gran operación de blanqueamiento del fascismo”[i] de la estimada Concordia. Como también, las manifestaciones masivas con récord de participación ciudadana por el 24 de marzo en la Argentina, demuestran que la memoria no depende del poder de turno.
Pero, ¿de qué está hecha la memoria para el psicoanálisis? Viene al caso una respuesta de Lacan en sus clases sobre el Hombre de los Lobos (1952): “¿Acaso los animales tienen historia? ¿La historia es una dimensión estrictamente humana? Digamos que la historia es una verdad que tiene la propiedad de que el sujeto que la asume depende de ella en su constitución misma de sujeto. Por otro lado, y a la inversa, la historia misma depende del sujeto, que la piensa y la repiensa a su manera.” (En los confines del seminario, 24). La memoria, como motor de la historia humana, es dinámica y está viva, difícil de someter a regímenes de sentido de turno, y tiene una estructura que hace depender, pero también depende del ser-hablante.
Como diría Rabelais en el Apólogo de las palabras heladas -referencia de Lacan en sus Escritos– es necesario primero saber escuchar las palabras heladas que provienen de lugares desconocidos, pero hay que darles un tratamiento para deshelarlas. La memoria podría ser esa manera de tratarlas a favor de la civilización y el lazo social. En palabras de Pantagruel: “—Mirad, aquí tenéis algunas que aún no se han deshelado— y al decir esto arrojó sobre el combés unos cuantos puñados de palabras heladas que semejaban perlas con irisaciones de diversos colores. Las vimos de color azul, sinople, negro y hasta doradas. Cuando las tomábamos entre nuestras manos, se fundían y las oíamos perfectamente, pero sin poder entenderlas porque eran en un lenguaje extraño”.
Héctor Schmucler, en una entrevista realizada en Mediodicho 29 (publicación de la EOL sección Córdoba, 2005) plantea lo siguiente con respecto a los discursos que intentan negar o relativizar números o las consecuencias de ciertos hechos: “Estamos frente a un crimen ontológico, así lo llama Steiner, no un crimen de Estado. La desaparición es la negación del ser, negándole la muerte. Steiner hablando de Antígona dice: el Estado tenía razón, pero a Antígona no le importaba, quería enterrar a su muerto. Morir o matar en batalla es injusto en un sentido absoluto, uno puede decir qué injusta y aberrante es la guerra. Sin embargo, los muertos en combate pueden ser exaltados, celebrados como héroes, en cambio la negación de la muerte tiene otro estatuto”. De ese otro estatuto están hechas estas palabras que resurgen de lugares no tan desconocidos.
*Fotografía seleccionada por el editor del blog
[i] Recuperado de https://zadigespana.com/2024/03/28/proposicion-de-ley-de-concordia-de-la-cortes-de-castilla-y-leon-lo-que-piensa-y-pide-la-asociacion-para-la-recuperacion-de-la-memoria-historica/