La libertad es la locura
Verónica de Stéfano CID San Juan – IOM 2 El 13 de agosto muchos nos sorprendimos ante los resultados; pero considero que fue algo del orden de “lo ominoso”; extraño, ajeno, inquietante, pero al mismo tiempo familiar, repetido y predecible. Ahora es el tiempo de comprender, en el “a posteriori” se resignifican las coordenadas que dan razón al apoyo de una figura como la de “Milei”. Fueron los jóvenes en su mayoría (y muchos otros más) los que lo votaron. Una juventud totalmente descreída de la política y de las instituciones, que vivieron la impotencia de los recientes gobiernos para aplacar el malestar social. Nacieron en democracia, la sienten como una obviedad. Navegan en la web y aspiran a lo ilimitado que le ofrece: vivir y trabajar en cualquier lugar del mundo, y así con los objetos del mercado. Las tradiciones para ellos tienen poco valor, si no funcionan a la altura del ideal, pueden ser descartables. Nativos de una mutación del orden simbólico, y por ello más desorientados ante la falta de insignias. En la historia mundial, fueron los jóvenes en su mayoría los que apoyaron a gobiernos totalitarios en épocas de crisis, a la figura de un líder-conductor que encarnaba los ideales de la época. Ávidos de identificaciones prometedoras, cayeron en lo peor. Milei, regido por la locura del todo, destituye los significantes amos que han imperado hasta el momento. Bajo su lema de la liberad, aboga por un “si yo quiero, puedo, no hay límites para el deseo”. Cuando la libertad sin límites, es lo que nos acerca a la locura. Como psicoanalistas, respondemos con la lógica del no-todo, no todo se puede tirar por la borda, ni hay soluciones totales, no todo puede seguir así. Sabemos que gobernar es uno de los imposibles, siempre la satisfacción está en falta, pero sabemos también que hay mejores y peores maneras de fallar. Para concluir cito una referencia de Lacan sobre Mencio, filósofo chino: “Se trata de un rey muy preocupado en obtener beneficios cada vez mayores para su reino. Mencio subraya en su respuesta al rey el peligro de perseguir el beneficio por el beneficio…aboga por no poner el beneficio antes que la rectitud, porque eso lleva a no contentarse si no es con todo…es el plus de gozar… el deslizamiento a lo ilimitado…que sostiene el malestar en la civilización.” Fotografía seleccionada por el editor del blog.
