Freud, Wilson y El infiltrado del KKKlan
Mónica Torres Mónica Torres es psicoanalista en Buenos Aires. Miembro de la Asociación mundial de Psicoanálisis. AME de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Freud y el presidente de los EEUU, Wilson, fueron contemporáneos, en realidad habían nacido el mismo día. Freud hace referencia a él en dos notas a pie de página, una en Psicología de las masas y análisis del yo(1921) y otra en la 31° Conferencia: La descomposición de la personalidad psíquica que corresponde a la Nuevas conferencias de Introducción al Psicoanálisis (1932-1936) y que resume las cuestiones que había planteado en el “El yo y el ello”. Ambas notas se relacionan con la colaboración entre Freud y W. C. Bullitt, embajador norteamericano en Berlín, un borrador de un estudio psicológico sobre el presidente Wilson. Posteriormente Bullitt lo publicó en inglés en 1966 y atribuyó la coautoría del texto a Freud. Pero parece que en realidad Freud solo escribió la Introducción. Freud, por otra parte estaba completamente decepcionado por lo que se consideraba ya en esos tiempos, la locura de Wilson, Freud pensaba que Wilson tenía una absoluta negación de la realidad. En verdad, Wilson se creía un enviado por Dios. Tenía ideas mesiánicas y estaba enamorado de una nueva novia, alienado hasta el punto que no decidía si EEUU debía o no entrar en la guerra y el mundo estaba a la espera de esa decisión. Así escribe Freud hacia el final de la Introducción sobre Wilson: “Locos, visionarios, neuróticos y lunáticos, victimas de alucinaciones han desempeñado grandes papeles en todas las épocas de la historia de la humanidad. (…) Habitualmente han naufragado haciendo estragos, pero a veces el refuerzo anormal de ciertos deseos, su entrega a una sola meta sin sentido crítico es lo que les ha dado el poder de arrastrar a otros tras sí y sobreponerse a la resistencia del mundo.” De hecho, entre muchas de otras cuestiones, el presidente Wilson hizo aparecer otra vez la esclavitud, lo que fue una de las cosas que más indignó a Freud y a sus contemporáneos. Muchos años después un director de cine de color, de mucho prestigio pero que hacía tiempo que no filmaba, Spike Lee, filmó durante el gobierno de otro presidente de los EEUU, también bastante loco: “El infiltrado del KKKlan” (2018). Cuenta de la historia de Ron, el primer policía negro de Colorado Spring, que por supuesto no es bien recibido por sus superiores. Con un amigo judío, deciden de común acuerdo que el amigo judío que es blanco se infiltre en el KKKlan para desmantelarlo. Creo que el lector puede establecer los nexos evidentes entre la locura, el racismo y el poder. Resulta muy actual en nuestro tiempo y en nuestro país. 9/9/2023 Fotografía seleccionada por el editor del blog.
