LA LIBERTAD DE SER ESCLAVO
Hugo Seleme Abogado. Investigador del Conicet. Profesor UNC Existe un modo paradójico de escapar de la dominación. Cuando se la ve como inevitable, y el camino de abolirla parece cerrado, queda la opción de elegirla. El acto de elección hace de la dominación un daño autoinflingido, un acto desesperado de empoderamiento por el cual la víctima asume el rol de victimario. Un camino que no lleva a recuperar la libertad porque se haya eliminado la esclavitud, sino porque de manera voluntaria se la ha elegido. La acción de elegir el propio tormento, de ajustar las cadenas, no es un acto de locura, ni una manifestación de ira, es el último recurso, paradójico, para recuperar la libertad y recobrar el control sobre la propia vida Creo que Milei representa, para quienes han perdido toda esperanza de ser liberados de los males que los agobian, la opción de recuperar su libertad por elegirlos. Si no hay nada que puedan hacer para evitar que el precio del dólar determine cuánto y cuándo comen, es posible recobrar la libertad eligiendo dolarizar. Si no hay nada que puedan hacer para evitar que sus condiciones laborales se precaricen de manera progresiva, es posible recobrar la libertad eligiendo abolir los derechos laborales. Si no hay nada que puedan hacer para liberarse de las exigencias de ajuste constante del FMI, es posible recobrar la libertad eligiendo hacer los ajustes que de cualquier modo se impondrán. Mientras otros vociferan que hay que emanciparse del FMI, a la vez que presentan el pago sumiso como un acto de rebeldía y a regañadientes hacen lo que el FMI ordena, Milei dice abiertamente que él hará un ajuste mayor que el que el FMI exige y que, por lo tanto, las presiones del Fondo no le preocupan. Elegir a Milei, libera a sus seguidores del yugo invencible del FMI, porque sus exigencias dejan de ser imposiciones de una voluntad ajena y pasan a ser una decisión propia. Quienes desprecian a Milei y sus votantes harían bien en volver a mirar. Milei ofrece a sus seguidores el único modo de recobrar la libertad frente a una vida plagada de males inexorables. Ofrece liberarlos de la esclavitud, no por abolirla sino por darles la posibilidad de elegirla. Intentar desalentarlos señalándoles las consecuencias terribles que tendrá sobre sus vidas votarlo, no tiene sentido. Saben de su condena, saben que de cualquier modo vivirán mal, pero con Milei al menos habrán elegido hacerlo. Le hemos fallado a millones de conciudadanos que, cansados de padecer, ya no esperan rescate. No sé si todavía podemos estirar nuestra mano para alcanzarlos, o si ya están demasiado lejos. Quizás estamos a tiempo de mostrarles que por elegir ser esclavo, e inflngirse el propio padecimiento, uno no se ha vuelto libre. Fotografía seleccionada por el editor del blog.
