Libertad sin causa
Guillermo López* El loco es el hombre libre. Lacan formula esta frase en una Breve Conferencia en 1967. No es una crítica nueva sigue la que ya había planteado en Acerca de la causalidad psíquica, en 1946, al determinismo y a la causalidad organicista de Ey. Lacan será riguroso en este punto introduciendo la noción de causa articulada a la de libertad en el campo mismo de la subjetividad, se tratará de encontrar una causa psíquica y no material de las psicosis. La frase completa es: “los hombres libres, los verdaderos son precisamente los locos. No hay demanda de pequeño a, él tiene su objeto pequeño a (en el bolsillo)”. Lacan se refiere a la no extracción del objeto a característica de esa estructura. Sin embargo, hoy es válido ampliar el uso restringido de locura no solo al campo de las psicosis, sino al “todos locos” contemporáneo. Los jóvenes caen con cierto cinismo a no dirigirse al Otro, de quien descreen, porque portan el objeto en el bolsillo -sus celulares-. El objeto gadget que promueve el discurso capitalista, produce un incesante taponamiento de la hiancia en tanto perdida constitutiva del sujeto, generando en los adolescentes una desorientación generalizada, que se nombra falsamente como libertad, libertad que es puramente yoica e ilusoria. Libertad sin causa. Los jóvenes cada vez defienden más sus derechos sostenidos en la elección consumista del yo, pero cada vez desconocen más profundamente la dimensión de su causa singular, la causa de su deseo. El movimiento “libertario joven” en Argentina nace justamente en internet con diferentes youtubers, que como buenos maestros de ceremonia –como los DJS de las raves- ponen a disposición el producto a consumir a través de sus objetos sintéticos: la inmediatez, el meme divertido, la frase corta sin ningún tipo de sostén discursivo. Paradójicamente estos grupos se fueron viralizando en plena cuarentena, cuando varios de ellos se hicieron visibles en las calles criticando la tiranía del gobierno que no permitía la libre circulación, desconociendo y renegando cualquier posibilidad de pérdida ocasionada por el virus, en este caso lo que estaba en juego era la vida propia y la del resto de la comunidad. En fin, la libertad sin causa, no es libertad, el psicoanálisis sabe de eso, solo bordeando y reconociendo lo que hace causa, lo que determina en términos significantes a un sujeto pero también sus marcas de goce es que un sujeto, un joven puede ser un poco más libre. *Guillermo López es psicoanalista en Buenos Aires. Miembro de la Asociación mundial de Psicoanálisis. Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Fotografía seleccionada por el editor del blog.
