Argentina 2023, Textos y Entrevistas

No future 

                                                               Beatriz Premazzi Psicoanalista en Ginebra. Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Miembro de la New Lacanian School Todos recordamos una de las consignas más representativas del movimiento punk que surgió como expresión de rebeldía y descontento entre los jóvenes de los barrios marginales de la Inglaterra de los años 70. El “No future” resonaba en una de las canciones de los Sex Pistols y de ahí fue enarbolado como protesta de esa juventud abandonada por una sociedad conservadora, los “30 gloriosos” quedaban ya en el olvido. “Punk” significa “basura”, “persona sin valor” … Con ese significante encarnaron una contracultura que inspiró desde la música hasta la ropa y los peinados. Eran impertinentes, sucios, ruidosos y groseros; rompían todo en sus conciertos (“destroy”, otro de los significantes amo). Su arma favorita: la provocación. Encarnaban una modalidad del anarquismo y se los puede ver aún hoy en las manifestaciones de esa corriente. Una parte del movimiento “queer” surge también de esos rebeldes que se oponían a los “rockabilly”, chicos con jopos inmensos que también habían crecido en los barrios pobres, pero votaban a la derecha. En Argentina estaba ya la dictadura. Casi 50 años después, la tercera generación de los chicos de las barriadas pobres encarnan más que nunca el “No future”, esta vez sin poder canalizar su rebeldía a través de una contracultura. Ellos se saben objeto desecho, sobras de la sociedad, sociedad oh! cuán melancólica, regida por una gerontocracia que sueña con ser inmortal.  La pandemia fue el punto culminante de desprecio hacia la salud física y mental de los niños y jóvenes, y sus familias, que viven en la precariedad. Algunas voces se levantaron, pocas. Comte-Sponville, filósofo francés, se atrevió a decir que no todas las vidas valían lo mismo, que había que pensar en los jóvenes. Las Furias se desencadenaron. No sólo está pasando en Argentina, la desesperación de una parte de la juventud toma formas violentas y destructivas, contra sí mismos o contra los demás: ghettos franceses incendiados, djihadismo africano, extrema derecha europea, alcoholismo, toxicomanías, suicidios …  Es una huida hacia delante donde no faltan los flautistas de Hamelin. Sabemos que las palabras no siempre bastan. En nuestros consultorios, los acompañamos sabiendo algo de la violencia y el sadismo de los sujetos melancólicos. Como ciudadanos, no los dejemos solos. Fotografía seleccionada por el editor del blog.