“POLITIKON ZOOM”
Angel Orbea Psicoanalista, radicado en la ciudad de Tandil.Integrante del Nudo La libertad del deseo, Zadig Argentina. Dos palabras del griego que en la distancia, sobre 2500 años, no dejaron de resonar, por cuanto el estagirita sabía que lo político no es un atributo del viviente, más bien es una diferencia integral con lo viviente, ya que Politikon está fundada en el lenguaje (logos) que lo diferencia de phone (voz) más del lado del Zoom Desde La política de Aristóteles, Logos//Phone es la fatal diferencia de occidente, que varios de los filósofos más importantes han destacado. El logos dice lo que es bueno o lo que es malo, mientras la voz apenas expresa dolor o felicidad. Con Freud, pero más con Lacan, la diferencia pensamiento voz es sacudida quedando el goce del lado del viviente y la resonancia. (fone) Mientras que el deseo está del lado del logos, como esa marca que une lo que falta con la voz. Pero el deseo no une ni reúne, más bien aliena al Otro. Nombro deseo a lo hoy la sociología llama “milenials que hace un mes votaron por primera vez, y el voto no apunto a la vida contemplativa -como esperaría Aristóteles-. Más bien genero un fenómeno inédito; el zoon enfrentado a lo político, más un tembladeral de pánico, confusiones, embustes, y desafíos, que harán época. El zoom en manos del candidato Milei es elevado a la categoría de cosa para luego en nombre de la libertad rematarlo como mercancía. Tal consideración de la política no es nueva, Foucault le llamo “biopolitica”. Conviene saber que promediando el siglo, la inclusión de la vida en la política se da como biopolitica, lo anticipo Foucault, lo señalo Agamben, lo estimo Esposito, y desde allí tantos más. Si en el siglo pasado la biopolitica tuvo su acmé en los campos de exterminio de Europa como tanatopolitica, hoy ya no está Polt Pot, los fantasmas no son territoriales, son de población, por cuanto la población buscando la libertad puede llegar a la servidumbre. Sería muy pertinente que los colegas lacanianos nos demos un vivo debate sobre estas cosas, que están más allá de la remanida “subjetividad de la época”, y que en el filo de un bio-ciber-poder avanza sobre la política pero también sobre la vida como un “sin ley”, pero también un sin Real, que seguramente afectara nuestras analíticas rutinas. Hace unos años con Zadig Miller abrió un surco, mas queda para el presente reanudar una verdadera conversación sobre la política, donde la discusión forcluya el prejuicio, y la tontería sea un Witz en el un no todo sea un totalitarismo sin totalizar, que será también una cuestión de Escuela. Fotografía seleccionada por el editor del blog

