Me interesa una reflexión, acerca de una nota publicada en el diario Tiempo Argentino, bajo el título, ¿Es la Neurociencia de derecha? Allí un Doctor en Ciencias Biológicas y una Doctora en Psicología, además de hacer una defensa, acerca de cuestionamientos por sus teorías alineadas a una ideología de derecha, plantean que las Neurociencias deben ser entendidas como un instrumento revolucionario.
Aquí el link para acceder a la nota:
https://www.tiempoar.com.ar/nota/es-la-neurociencia-de-derecha
Jacques-Alain Miller, nos enseña, que “…el Psicoanálisis no es revolucionario, pero es subversivo que no es lo mismo, es decir que va contra las identificaciones, los ideales, las palabras claves…”
En esta época en que las identificaciones tambalean, las Neurociencias buscan con imágenes, y especialmente con palabras claves, capturar al Sujeto. El Psicoanálisis nos enseña algo sobre el poder, que no hace falta mucho para imponerse, alcanza con manipular algunas palabras claves para convertir a una seudo ciencia, en una industria para el consumo.
En esta nota, vemos como estas prácticas, pueden presentarse, bajo una ideología de izquierda, de derecha, considerarse un instrumento revolucionario o también enmarcar en correlatos neurocientificos, teorías psicoanalíticas, y así nombrarse neuropsicoanalistas. Es en definitiva, una estrategia que busca que el Sujeto se identifique con los modelos y productos que venden, (EricLaurent, Lost in Cognition).
Mientras que en el Psicoanálisis de la Orientación lacaniana, de lo que se trata, es de operar a la inversa, ir contra las identificaciones, alcanza con que deshaga solo alguna de ellas, desindentificar y como contrapunto, diría, se busca en el dispositivo analítico, obtener Nominaciones. En una cura analítica llevada hasta su término, es posible abordar por un dispositivo llamado Pase, los efectos de esta experiencia que nos enseñan en muchos casos cómo, los significantes que respondían a identificaciones, a partir de la operación analítica, se produjo un pasaje, por ejemplo de un cuerpo que estaba por desparecer en lo real, a enmarcarse en los límites del padre. O como en otro caso clínico, bordear lo real del síntoma, pudo ser el camino para encontrar un significante,señalado por el analista, de tal modo que le permitió reducir goce, liberar libido, y disponerla para el encuentro de un nuevo significante, que no estaba en la serie y que por el contrario, no es identificación, sino, que nombra el cuerpo, lo vivo y lo femenino que se obtiene al final de la experiencia analítica.
Esta manera, que tenemos los analistas de abordar los efectos de una experiencia, forma parte de la radicalidad subversiva que hace vibrar al Psicoanálisis.
Por ello el Psicoanálisis es subversivo, y no revolucionario, porque pretende operar a un nivel más fundamental del Sujeto y su doctrina requiere antes que nada, que analista haya, para psicoanalizar y para hacer avanzar y difundir al psicoanálisis en el mundo.