Desde La Patria del Sinthoma, manifestamos nuestro repudio a los hechos de violencia ocurridos en Brasil el 8 de enero del 2023, que atentaron contra las sedes de los tres poderes de la República.
Compartimos el comunicado de la Escuela Brasilera de Psicoanálisis. *
A Escola Brasileira de Psicanálise, ainda sob o choque dos acontecimentos de ontem em Brasília, quando um grupo importante de militantes da extrema direita invadiu e depredou as sedes dos três poderes da República, vem a público trazer o seu protesto e manifestar sua indignação, bem como o seu apoio à democracia, que no atual momento é representada pelas recentes eleições presidenciais.
Os brasileiros devem atentar para os órgãos do Estado escolhidos pelos inimigos da democracia: o Congresso Nacional, que produz as leis que nos regem, o Palácio do Planalto, onde trabalha o presidente eleito, e o Supremo Tribunal Federal, a mais alta instância jurídica do país. A democracia, que estará sempre em busca de um equilíbrio estável, depende da relação entre os três poderes, que são ao mesmo tempo independentes e solidários.
Uma pergunta implícita deixada pelo atentado, soubessem disto ou não os seus autores, vai permanecer: a tentativa de destruição dos órgãos dos poderes reforça ou destrói a relação e a unidade entre eles? É este o desafio que foi deixado pelo ato terrível da tarde de ontem.
A violência não atingiu simples locais de trabalho, mesmo se neles trabalham as mais altas autoridades do país. O que se visou não foi a simples transformação de dezenas ou centenas de objetos do nosso patrimônio em lixo. Isto já seria muito grave.
O que se pretendeu, acima de tudo, foi mostrar que esses três locais de trabalho, em parte destruídos, eram e são, na verdade, monumentos. Cada objeto agora quebrado, cada vidraça estilhaçada, cada móvel, cada documento desaparecido é, na verdade, parte de um monumento.
Neste sentido, nos representam a todos. Era este o verdadeiro alvo do terrorismo.
Romildo do Rêgo Barros
Diretor General da EBPHenri Kaufmanner
Presidente do Conselho Deliberativo da EBP
Manifestación de indignación por la invasión y depredación de las sedes de los tres poderes de la República
Directorio General y Consejo Deliberativo de la EBP
La Escuela Brasileña de Psicoanálisis, todavía bajo la conmoción de los acontecimientos de ayer en Brasilia, cuando un numeroso grupo de militantes de extrema derecha invadió y depredó las sedes de los tres poderes de la República, sale a público para protestar y expresar su indignación y su apoyo a la democracia, en el momento actual representada por las recientes elecciones presidenciales.
Los brasileños deben estar atentos a cuales fueron los órganos del Estado elegidos por los enemigos de la democracia: el Congreso Nacional, que produce las leyes que nos rigen, el Palacio del Planalto, donde trabaja el presidente electo y el Tribunal Supremo Federal, instancia jurídica más alta del país. La democracia, que siempre buscará un equilibrio estable depende de la relación entre los tres poderes, que son a la vez independientes y solidarios.
Una pregunta implícita dejada por el atentado, la supieran o no sus autores, quedará: ¿el intento de destruir los órganos de los tres poderes refuerza o destruye la relación y la unidad entre ellos? Este es el reto que plantea el atroz acto de ayer por la tarde.
La violencia no afectó a simples centros de trabajo, aunque en ellos trabajen las más altas autoridades del país. El objetivo no era la simple transformación de decenas o centenas de objetos de nuestro patrimonio en basura. Eso ya sería bastante grave.
Lo que se pretendía, sobre todo, era demostrar que estos tres lugares de trabajo, parcialmente destruidos de hecho eran y son monumentos. Cada objeto roto, cada cristal de ventana hecho añicos, cada mueble, cada documento desaparecido, es en realidad parte de un monumento.
En este sentido, nos representan a todos. Este era el verdadero objetivo del terrorismo.
Romildo do Rêgo Barros
Director General de la EBPHenri Kaufmanner
Presidente del Consejo Deliberativo de la EBP
*La foto seleccionada es del Congreso Nacional, uno de los edificios que sufrieron la violencia del pasado 8 de enero