Adherente al CIEC
Participante del Nudo La patria del sinthoma Zadig Córdoba
Antonio Machado en un poema titulado Meditación del día (1937) ubica el lugar de su España como aquella de la palma de fuego que deja un anochecer, de la tarde silenciosa, de jardines de paz, de una Valencia florida y de un Guadalquivir que se bebe; a pesar de ello, piensa en la guerra. La guerra que viene como un huracán que avanza sin tregua.
Este poema en forma de meditación puede ser trasladable a esta época. El Guadalquivir puede ser el rio de La plata o el Putumayo o el Paraná; la Valencia florida puede ser cualquier ciudad de este sur continental; la España del poema puede ser la Argentina o el Ecuador actual.
El poema continúa: “Pienso en España, vendida toda de río a río, de monte a monte, de mar a mar. Toda vendida a la codicia extranjera: el suelo y el cielo y el subsuelo. Vendida toda por lo que pudiéramos llamar -perdonadme lo paradójico de la expresión- la trágica frivolidad de nuestro reaccionarios. Y es que, en verdad, el precio de las grandes traiciones suele ser insignificante en proporción a cuanto se arriesga para realizarlas, y a los terribles males que se siguen de ellos, y sus motivos no son menos insignificantes y mezquinos, aunque siempre turbios e inconfesables” (335).
Lacan en El seminario XX Aun (1972-1973) va ubicar el lugar del discurso corriente que podría interpretarse como la manera de hablar de ese sujeto que Machado nombra como el de la “frivolidad de nuestro reaccionarios” y que circula sin ton ni son, que está en las conversaciones de café, en la charla con amigos o familiares y en el mismo recinto del Parlamento.
Lacan plantea que: “disco-fuera-de-la-corriente también, fuera de campo, fuera de juego respecto a todo discurso y, por tanto, disco sin más: eso que gira y gira exactamente por nada. El disco se encuentra exactamente en el campo a partir del cual todos los discursos se especifican y donde todos naufragan, donde cada quien es capaz, tan capaz como cualquiera, de proferir tantos enunciados como el que más, aunque por un afán de lo que llamaremos, con toda justificación, decencia, lo hace, al fin y al cabo, lo menos posible” (44).
En la traducción al castellano la palabra decencia es resaltada, y Jacques-Alain Miller la retoma en un texto: ¡Des-sentido (decencia) para la psicosis! (Matemas I), la palabra es tratada vía el equívoco como des-sentido, para así darle una dignidad al sujeto hablante e introducir al sujeto en un discurso operando un corte con ese disco que gira y gira. ¿Como ubicar el corte en el discurso corriente?
El poeta se adelanta: “Todo necio/confunde valor y precio”; y “El tono lo da la lengua/ni más alto ni más bajo; sólo acompáñate de ella”.
Cuando el discurso corriente esta desbandado, fuera-de-corriente, la operación poética que el psicoanálisis introduce en el decir, invierte la indignidad en dignificación y el pulular del sentido en decencia del sujeto hablante.
Citas:
Poesía. Antonio Machado. Buenos Aires, Editorial Losada, 2012.
El Seminario XX Aun. Jacques Lacan. Buenos Aires, Editorial Paidós, 1975.
Matemas I. Jacques-Alain Miller. Buenos Aires, Editorial Manantial, 1986.
*Fotografía seleccionada por el editor del blog