La batalla contra las «armas silenciosas»

Malena Alvarez

Miembro condicional, Nueva Política Juventud
EOL Delegación Mendoza

¿Cómo interpretar el “fenómeno” Milei? Sabemos que el psicoanálisis no es transmisible sino «articulando en la ocasión lo particular» (Lacan) … Pues bien, ¿cómo entender la elección de un candidato que promete el arrasamiento del Estado y sus garantías constitucionales, que no son sino derechos humanos básicos para la vida personal y colectiva? ¿Cómo entender que a tan solo una semana de las elecciones primarias ya nos encontremos inmersos en un ambiente de pánico, amenazas, vigilancia extrema y diversas manifestaciones de descompensación subjetiva?

Quienes aún atendemos desde las instituciones estatales oímos múltiples dichos que ponen de manifiesto los efectos terroríficos infundidos, fundamentalmente mediante las pantallas. Un temor insistente es precisamente el de quedar “afuera” del sostén intersubjetivo que muchas veces proporciona un tratamiento en una institución estatal. Mi impresión es que una vez más las categorías del entendimiento y la comprensión resultan insuficientes para la lectura, en este caso de estos hechos sociales. Alguna vez leí sobre las «armas silenciosas para guerras tranquilas», definidas como armas biológicas, subjetivas, cuyo efecto se ejerce de modo insidioso en un marco de lectura proporcionado por la ingeniería social, es decir, aquella que utiliza la información y predice, al mismo tiempo que provoca, fenómenos en el seno social.

En estos tiempos de detrimento de la dimensión simbólica como reguladora del lazo social, y de la primacía del registro imaginario como vía de transmisión de aquello simbólico que circula en lo social, ni siquiera es posible ubicar «el discurso» de Milei, quizás sí su «pseudodiscurso» en la medida en que apunta directamente a la disolución del lazo y – propongo que atendamos mucho a esto- no lo hace sino mediante el gadget tecnológico por excelencia y sus diversas vías de arribo a la subjetividad de la época, fundamentalmente mediante Tik Tok, Facebook, Instagram, etc. Entonces, en esta coyuntura, ¿cómo dar batalla sin quedar sumidos en la impotencia? ¿Cómo hacer para constituirnos como interlocutores posibles de aquellos que están siendo elegidos como objetivos de esas armas silenciosas, y creen estar eligiendo «libremente»?

NOTA SOBRE LA IMAGEN SUGERIDA PARA LA ILUSTRACIÓN: «Armas silenciosas para guerras tranquilas» (Proyecto expositivo del artista Imanol Marrodán, inspirado en el documento titulado del mismo modo). Extraído de:

https://www.culturanavarra.es/es/agenda/2018-09-25/exposiciones/armas-silenciosas-para-guerras-tranquilas#:~:text=%22Armas%20silenciosas%20para%20guerras%20tranquilas,mediante%20estrategias%20aparentemente%20poco%20perceptibles.

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