Eric Laurent confronta dos fenómenos actuales, presentes en Brasil, a raíz de sus elecciones presidenciales. Estos son, por un lado la emergencia de un candidato que sorprende por sus declaraciones falo céntricas, que salen de lo común, que no tienen que ver con la norma, que aparece de la mano de la religión y del neoliberalismo. Por otro, la palabra de las mujeres. El feminismo que hace repensar, que interpela al discurso del amo, cual relámpago en un momento de tensión grave.
Resuenan las palabras de Walter Bejamin, al decir que «Es la esencia de ese movimiento religioso que es el capitalismo, resistir hasta el final, hasta la culpabilización final de Dios.»
Alvaro Stella