El huevo de la serpiente

 Manuel Zlotnik*

Estamos mal, muy mal, y aparece un amo loco que dice poder salvarnos de este desastre por medios drásticos, extremos y violentos, es tan grande el malestar y el deterioro, que muchos, muchísimos le creen, en condiciones infrahumanas creen en el Otro del Otro salvador.

¿Qué uso hará el amo de esa creencia? Ese es el gran temor.

El peligro del avance de esta figura que amenaza nuestra endeble democracia puede generar la emergencia de los aspectos más bestiales de la condición humana como el racismo, el odio y la segregación, convocando fantasmas de un pasado funesto.

Sería bueno que desde el psicoanálisis de la orientación Lacaniana podamos pensar e interpretar esta situación, más allá de cualquier grieta o ideología, que sabemos, en el fondo es uno de los modos del fantasma.

Por supuesto que así no se puede seguir, la crisis no es obra del espíritu santo o de un genio diabólico, es producto del fracaso del actual gobierno más tres gobiernos anteriores; pero el cambio no puede ser a cualquier costo, un límite ético dentro del marco de la democracia es importante tener, sino corremos peligro de terminar como dice Lacan en el seminario 3, sin lo simbólico que ordena y pacifica, lo imaginario tiende al despachurramiento general, la pura lucha a muerte, el hombre lobo del hombre.

Aquí el tema se reduce a algo muy sencillo, o el Otro es una persona o el Otro es un sistema, si el Otro es una persona por ejemplo un líder, él es la ley por lo tanto hay forclusión y todos neologisamos alrededor de su relato, si por el contrario el Otro es un sistema de leyes, lo que tenemos son representantes de esas leyes y eso da lugar a interpretaciones de la ley, es decir dialectizamos.

Si el Otro es una persona la forclusion lleva a la regresión tópica de lo imaginario lucha a muerte, por el contrario, si el Otro es un sistema impersonal lo imaginario se regula.

El problema se da cuando los políticos dejan de ser representantes de la ley, lo que ocurre actualmente, sin embargo eso no es forclusión sino ausencia, tenemos que insistir y contribuir para que los políticos vuelvan a asumir su función de representantes y no eliminarlos.

La ilusión libertaria es del yo, en realidad no somos del todo libres, del inconsciente por suerte no nos podremos liberar, es importante que desde el psicoanálisis de Orientación Lacaniana sigamos insistiendo y marcando como lo señaló anteriormente Jacques Alain Miller las paradojas de la libertad del yo.

*Manuel Zlotnik es psicoanalista en Buenos Aires. Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Presidente actual de la EOL

Fotografía seleccionada por el editor del blog. Fuente: @daniel_garcia_art

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