El cuerpo que tenemos los humanos no es el organismo animal

La pandemia viral que nos afecta mundialmente nos posibilita deslindar dos lecturas diversas: la del cuerpo y la del organismo biológico.

La Ciencia Infectológica se apoya en el concepto del organismo biológico, ocupándose de prevenir la infección viral mediante protocolos conductuales higiénicos y de aislamiento social para las personas.

En esa perspectiva, para la Ciencia, hasta que no se obtenga la decodificación del Covid 19 para armar y poner a prueba la solución vacuna, el aislamiento social, la higiene de manos y el uso del barbijo son las medidas de protección y prevención de la infección viral.

Cuídate, quédate en casa”, es uno de los slogans que alimentan el interminable confinamiento en Argentina.

Para el Psicoanálisis, el cuerpo que tenemos los humanos no es un organismo animal, gracias al baño de palabras de la madre que ha transformando nuestras necesidades en un deseo y el gusto por vivir la vida.

Por ejemplo, el órgano anatómico corazón deja de ser una cosa cuando hablamos de él.  Se lee en los dichos: Esa mina no tiene corazón, aquél maestro le pone corazón a lo que enseña, te abrazo con todo mi corazón, Brunito es un gran corazón, esa cuestión es el corazón del problema, etc.

Es decir, que cuando hablamos haciendo uso de la palabra corazón enlazándola a otras palabras, la despegamos del órgano biológico, provocando múltiples sentidos.

De allí que esta pandemia viral nos confronta a los límites vitales del cuerpo que tenemos, el de cada uno, más allá de que el virus ataque a los pulmones, al corazón u otros órganos biológicos.

Las diversas respuestas de los cuerpos al virus ponen el acento en la importancia de la defensa de los cuerpos.

Desde la perspectiva psicoanalítica, lo determinante no es tanto la causa del padecimiento sino la respuesta sintomática de cada quien, ese síntoma singular que armamos en nuestra vida y que nos sostiene en el mundo como nuestra columna vertebral, nuestro GPS, ya sea el aprendizaje que sostiene el escolar, el maestro con sus enseñanzas, el saber hacer del músico, del cirujano, del psicoanalista, del agrimensor, del albañil, del Ingeniero programador de internet, etc.

En la misma línea es la enseñanza que extraen de sus pacientes infectados del Coronavirus los médicos y enfermeras. Lo determinante no es el por qué del Coronavirus, sino la respuesta de los pacientes. 

Los jóvenes médicos de trinchera, los que siempre están para sus pacientes, residentes muchos de ellos en Hospitales y Sanatorios, encuentran que los enfermos del Covid 19 son inclasificables en las tradicionales categorías clínicas de las enfermedades médicas. De allí que los practicantes van siguiendo las reacciones de sus pacientes a los tratamientos medicamentosos y eso mismo los orienta en la cura. Es una nueva clínica donde el practicante se orienta en su acción desde el caso por caso, en la medida que no todos los cuerpos reaccionan igual al tratamiento.

De los testimonios médicos se destaca la sorpresa ante las diversas reacciones de los cuerpos a los tratamientos médicos: Pacientes jóvenes, sin problemas previos de salud, no logran salir airosos de su lucha contra el virus. Por el contrario, gente mayor de edad y con severas enfermedades pre-existentes se infectan del virus y sus cuerpos responden favorablemente al tratamiento médico. Consuena con el slogan publicitario: “Cuídate, tú eres tu propia vacuna al virus”

El siglo XXI también confronta a los practicantes del psicoanálisis al desafío de responder a problemáticas subjetivas que resultan inclasificables al modo tradicional, presentándose como casos raros, pero de los cuales podemos aprender que la solución curativa del padecimiento la construye cada analizante. El analista es el partenaire que acompaña al analizante en su trabajo de invención sintomática, más allá de que su solución la realice al modo neurótico o psicótico, y más allá de la edad cronológica del analizante.

El médico clínico que le está poniendo el cuerpo a esta pandemia viral se encuentra con que los cuerpos afectados por el Coronavirus no responden de la misma manera, de allí que esté muy atento a los síntomas de cada paciente, alojando las diversas defensas curativas que dan sus pacientes en la batalla contra el virus. Eso mismo los orienta en su acción para realizar los estudios y tratamientos médicos correspondientes.

Graciela Giraldi, psicoanalista. Reflexiones testimoniales, Rosario, 4 de octubre/2020

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