Ella más visible-invisible
Por Gabriela Dargenton
-Cuarta entrega-
Estamos en las tripas de la cuestión planteada a ustedes hoy, por supuesto que son solamente retazos de grandes temas y que ojalá nos generen diálogo e interés capaz de tocar en algo lo social hoy, la subjetividad contemporánea. Esta manera de lo social que se manifiesta violenta, errática, llena de cifras, códigos y contraseñas inútiles, sujetos cada vez más taponando su vacío con fatídicos consumos y nuevos lenguajes. Pero este tiempo que debemos atravesar, no es peor que el anterior, es decir “todo tiempo pasado fue mejor”, no pensamos eso, sino más bien el lugar hecho a la invención y a la astucia a partir de mirar lo nuevo.
Hoy miramos una gran artista que como ella decía, le sacó vida a la piedra, una roca en la infancia la miró (tenía 12 años cuando había tallado David y Goliat)
¿Cuál es el amor de Camille Claudel?
Por María Luz Quenardelle
Una contingencia: es un encuentro, algo cesa de no escribirse. En el amor un encuentro se produce, encuentro de los síntomas, de los afectos, de todo cuanto en cada quien marca la huella de su exilio. No como sujeto sino como hablante de su exilio de lo que no hay y no habrá jamás.
Todo amor se ata en un punto de suspensión que es el desplazamiento de la contingencia a la necesidad, eso que fue un encuentro ingresa a otra lógica, se vuelve necesario.
¿Cuál es el amor de Camille Claudel? Su relación con Auguste Rodin sin dudas la marcó. Si bien, por lo que sabemos, su pasión por la escultura fue anterior, ese encuentro a sus 19 años marca su carrera, su relación al arte, a un lugar y un nombre, en una época y en un ambiente en la que de otro modo era difícil llegar a algún lado. Sin embargo, esto no fue tan fácil de sortear para ella. Hasta sus últimos días él ocupó un lugar en la vida de Camille, amor y odio son dos caras de una misma moneda.
Jacques Lacan nos hizo saber la naturaleza profundamente narcisista del amor “amar es querer ser amado”. Entonces, ¿qué sucedió con la eterna amante? ¿Dónde ha quedado fijada? Su larga relación al manicomio, al cual sobrevivió, haciéndose un lugar especial dado por las monjas que lo dirigían, donde guardaron sus cartas por las que podemos saber de esos años de su vida, ¿la resguardó de algún loco amor del que no pudo sobrevivir?
La cultura y los artistas
Por Luz Camozzi
Jacques Lacan define a la cultura en un Seminario de 1972: “La cultura -señala- en tanto algo distinto a la sociedad no existe. La cultura reside justamente en que es algo que nos tiene agarrados. No la llevamos a cuestas sino como una plaga, porque no sabemos qué hacer de ella sino es espulgarnos. Por mi parte les aconsejo, que la conserven porque hace cosquillas y lo despierta a uno.” Es decir, la cultura como un hecho de discurso y a su vez en íntima relación con el cuerpo, ya que por lado es un lazo discursivo, pero a la vez se imprime un goce, un plus. Entonces, mantenerse despiertos es una indicación, con aquello que de la cultura nos lleva la delantera, los artistas.