Fabián Fajnwaks
De qué malestar Millei es el síntoma? Se tiene la impresión que durante mucho tiempo el peronismo permitió, con su amplia extensión de la derecha a la izquierda del tablero político y económico (la política neoliberal de Menem y la opuesta de Kirchner) permitió hacer barrera a la emergencia de los extremos. Fue el caso con la izquierda durante décadas, y, acabamos tristemente de comprobarlo, a la extrema derecha también.
La hiperinflación producto del endeudamiento con el FMI heredado del gobierno de Macri, juntado a otros males políticos como el “personalismo” en política – lo contrario a “no soy yo quién venceré, sino el discurso al que sirvo” (Jacques Lacan) – produjo este caldo de cultivo donde la denuncia de las “castas”, el hartazgo de la injusticia social empujada al extremo, junto a una mezcla de catolicismo extremo (sin el Papa…), de evangelismo llegado desde hace algunos años y de “guiños” (demagógicos, seguramente) al judaísmo ortodoxo, constituye el zócalo que da al voto Milei casi ya 40% hoy, según algunas cifras. Hay que agregar a esto la falta de memoria (por el ala de “las víctimas de los terroristas” defendido por Victoria Villarruel) y el desconocimiento de la historia de la dictadura por los más jóvenes, y el hecho, defendido por muchos economistas, que la dolarización de la economía constituye una catástrofe para los países que se embarcan en la aventura (veamos a Ecuador, por ejemplo..). El olvido también que lo que causó la enorme crisis de 2001 fue la falta de una salida del “uno a uno” de los diez años de menemismo, denunciado en su hora por otros tantos economistas.
Habrá que atender políticamente la desesperación de los que dejan tentar por esta iniciativa de odio y de ignorancia concertada porque este mal está aquí para durar si no se trata. Los países en los que la extrema derecha se ha instalado como opción de gobierno y que han gobernado en ciudades como fue el caso en Francia, han llevado a cabo políticas nefastas : véase el Brexit, los USA de Trump, Brasil, Hungría, Polonia y el Israel actual de Netanyahou, aunque hay que examinar las características locales en cada caso. En el caso de Milei instalar de nuevo el viejo mito de la “mano invisible del mercado” superado, en tanto tal por su renovación neo. Tan antiguo que muchos ya dicen, con justeza, que será inaplicable.
Un libro, Por qué los pobres votan la derecha? de Thomas Frank explica el irresistible ascenso del voto de la derecha en las clases populares, cuando la izquierda ha demitido a su función de encargarse de los que sufren la política donde el Mercado es el nuevo Amo. Recordemos aquí que el Front National en Francia ha crecido y se ha fortalecido durante los años Mitterrand. Habrá que verificar si esto se verifica en Argentina, con la emergencia de este nuevo síntoma que se llama Milei. Signo de la caída de los semblantes que permitían agenciar (mal, seguramente…) a este mal y que vieron emerger de la grieta a este nuevo monstruo, dando cuenta que las políticas aplicadas caían a un lado de los verdaderos problemas.
* Fabián Fajnwaks es psicoanalista en Francia. Miembro de la Asociación mundial de Psicoanálisis. Miembro de la Ecole de la Cause Freudienne. Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana.
Fotografía seleccionada por el editor del blog.