Textos y Entrevistas

Argentina 2023, Textos y Entrevistas

4 días- Silvina Sanmartino

Psicoanalista en Córdoba. Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis.Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Adherente al CIEC. Participante de Zadig en Córdoba 4 días para un esfuerzo de poesía4 días para que el grito se convierta en llamada4 días una llamada que soporte no el que:»reviente todo», es peligroso4 días una llamada que sea una salida posible,4 días que resguarde lo que nos ha costado conseguir: Democracia Fotografía seleccionada por el editor del blog.

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El acto de elegir [i]-Liliana Rossi

Psicoanalista en Buenos Aires. Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana. El acto de elegir se me impuso como tema, aun sabiendo que, en tiempo de elecciones, bastaría el título para despertar ecos diversos en distintas sensibilidades. No suelo rehuir tomar ciertos riesgos.  Cuando me senté a escribir esta nota, imaginé la diversidad de receptores anónimos, cuyo interés y sensibilidades no conozco. Llamamos a eso, confrontarse con el enigma del deseo del Otro. Eran las condiciones propicias para que se jugara lo que quiero comentarles sobre el acto de elegir desde una perspectiva psicoanalítica. ¿Opto por escribir una nota “sesuda” o una “accesible”?  Por ahora, tomemos estos dos términos con independencia de su sentido. Este “entre dos”, constituye lo que se impone al viviente en los momentos constitutivos de su subjetividad. Elección coercitiva, forzada: debes elegir. Y alienante, porque llegamos como meros vivientes y entramos al ruedo simbólico en total dependencia de los significantes que dispone el Otro.  En mi caso, en carrera desde hace rato, uno de los dos significantes de la opción –sesuda– se parece bastante al de cierta marca que me representa en la vida. Elegí “sesuda” y escribí un paper, de esos que se acostumbran en los debates de la “parroquia”, nada que a ustedes pudiera interesarles. De modo que, desmarcándome un poco, me encuentro aquí, reescribiendo la nota durante un fin de semana XL, tratando de ir descifrando el enigma de vuestro deseo múltiple, tarea que –no siendo forzada—, sólo puedo justificar en el deseo de trasmisión que me habita. Pero volviendo al carácter forzado de la elección inicial, digamos que los términos se excluyen mutuamente. El ejemplo más ilustrativo es ¡La bolsa o la vida! Si elijo la bolsa pierdo ambas, si elijo la vida, me quedo sin la bolsa y una vida algo cercenada. Son las reglas del juego: para entrar en la partida y tener chances de ganar algo, la condición es aceptar la posibilidad de la pérdida. La pretensión del Todo, hace de la vida una tragedia. El lazo social sólo se instaura a condición de aceptar una elección fundante que ancla en lo simbólico. Esta condición alienante, primera, se pondrá en juego a lo largo de nuestra existencia de sujetos. Término de moda, dice Lacan en 1954: “Hágase lo que se haga, siempre se está un poco más alienado, ya sea en lo económico, lo político, lo psicopatológico, lo estético y todo lo que venga”.   Si todo se redujera a este efecto alienante, no hubieran corrido ríos de tinta en tantos tratados filosóficos sobre el libre albedrío.  ¿Dónde radica, para el psicoanálisis, el espacio de libertad del que gozamos? Podríamos aproximarnos sustituyendo ese ladrón que nos conmina, por una escena familiar. Muchos sabrán lo duro que puede ser, a veces, enseñarle a un niño las reglas simbólicas de los juegos. Sus preguntas ponen a prueba al adulto. En el mejor de los casos, la respuesta falta a veces, o muestra un punto débil, una inconsistencia, ocasiones en que la falta recae sobre el adulto. Como el deseo se sostiene de algo que falta, anoticiarse de la del Otro conduce al sujeto a interrogar qué deseo habita en él, qué objeto lo colmaría. Esta segunda elección constitutiva, implica una separación que ilustra bien el juego de escondidas, tan común en la infancia: ¿soy eso que te falta?  Los seres humanos somos adictos a dar sentido a los enigmas. Antes que nada, al deseo de los otros. Por muy clara que se pretenda la respuesta, las palabras no guardan una relación unívoca con los significados, por lo que en nuestros intercambios siempre caben los malentendidos, las equivocidades. Hemos tomado del discurso familiar ciertas piezas, las seleccionamos y significamos -sin saberlo-, y con ellas armamos nuestro fantasma-defensa. Interpretación que, en adelante, colorea la visión de nuestro mundo y la relación que establecemos con el deseo y el amor.  Entonces, hay determinismo y hay elección. Está lo coercitivo primero y también lo activo, la forma en que cada uno selecciona y subjetiva ciertas marcas. Es por esto que tanto Freud como Lacan pueden plantear que hay “elección de neurosis”. Decir neurosis es una generalización, pues en alguna de estas dos elecciones constitutivas pueden intervenir azares –incluso rechazo a elegir– que conducen a problemáticas diferentes.  Esta libertad semántica es también la razón por la que el Otro –que encarna en cada época alguna forma de poder– machaca nuestros sentidos con sus significantes, tratando de limitar el espacio creativo conquistado durante la puesta en cuestión del Otro que, si se sostiene lo suficiente, da lugar a respuestas más creativas, atempera la alienación. “Batalla cultural” puede ser uno de sus nombres en lo social.  Llegando aquí, no extrañará que uno de los significantes históricamente privilegiado sea la libertad. Sólo que, cuando no es el sujeto sino el Otro quien se apropia y vocifera: ¡libertad! (para nombrar un estado de cosas donde imperaría la abolición de toda norma reguladora) la sustrae al sujeto, lo anonada. Paradójicamente, los sujetos pueden verse llevados a consentir “libremente” con formas regresivas de mayor alienación.   Se han hecho muchísimos elogios de la libertad desde distintas disciplinas. No cabe aquí comentarlas, sólo señalar que, desde la perspectiva del psicoanálisis, la libertad absoluta está más bien asociada a la locura y a ciertas formas de errancia subjetiva; seres sin lastre, que no pueden asirse a casi nada. O, quizá, a una forma de Otro de puro cálculo. Recorto de Lacan: “Creo que con el desplazamiento de la causalidad de la locura hacia esa insondable decisión del ser en la que éste comprende o desconoce su liberación, hacia esa trampa del destino que lo engaña respecto de una libertad que no ha conquistado, no formulo nada más que la ley de nuestro devenir…” [i] Texto originalmente publicado en: https://www.eldiarioar.com/opinion/acto-elegir_129_10600090.html Fotografía seleccionada por el editor del blog.

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Una decisión

María Luz QuenardelleAdherente al CIECParticipante de Zadig en Córdoba “En lugar de hablar de lo que ustedes no ven hablen,hablen de lo que escuchan, es en sustancia lo que dice Lacan,y de lo que es hablar y escuchar.” Jacques-Alain Miller, Tablas de orientación.Voltaire, breve digresión. (junio, 2017) Un guionista es consultado para hacer una lectura del porvenir político. El lenguaje es performativo. El guion de hoy se escribe en tiempo real, en las redes. El discurso del amo, que no es permeable, ni dócil, busca imponerse como verdad y tiene éxito. ¿Cómo puede ser? El capitalismo hace existir esclavos que creen en la ley del mercado como libertad y quedan presos de los dioses oscuros[1], sin ellos el amo no podría operar como tal. Los discursos del odio avanzan de la mano de ese guion. El cercenamiento del sujeto, de la diferencia, el empuje al individualismo, traen como consecuencia el avance de lo peor. Es importante producir un decir propio que acompañe a lo colectivo, hacer existir en cada uno la propia causa. ¿Cuál será la tuya para el próximo domingo? Es preciso tomar una decisión. [1] Lacan, J. Seminario 11. Clase XX. Pag 282

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Lo concreto

Susana FeitoContadora Pública con Especialización en Sindicatura Concursal «La guerra es paz.La libertad es esclavitud.La ignorancia es fuerza.»George Orwell, 1984 El gatito no es tal. Tampoco es el rey de la selva. Es un ave de rapiña; que se alimenta del hartazgo, elhambre y la desilusión de la sociedad argentina. Una sociedad liquida, atiborrada de información quedesinforma. Una sociedad que, desde el siglo XIX, lucha por alcanzar la estabilidad. La estabilidad quepuede traer la cohesión de culturas y recursos; la estabilidad de tener una identidad propia. Esaestabilidad interrumpida una y otra vez por dirigentes que citan al Martin Fierro pero se alimentan de ladesunión, de la grieta.Para que la libertad no sea esclavitud es necesario hablar de lo concreto. De las consecuencias que noderivan de ‘la locura’, o de ‘la teatralidad’ del león; sino, de una decisión consciente acerca de quiénesson los que van a ser sacrificados por el ‘progreso’, la ‘inserción al mundo’, el ‘abandono de la casta’. ¿Queimplican en concreto las propuestas libertarias?

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La Memoria

Ana Simonetti Ana Simonetti es psicoanalista en Córdoba. Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. AME de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Adherente al CIEC. Participante del Nudo la Patria del Sínthoma. La formación del psicoanalista lo prepara para saber hacer en la contingencia, lo vacía de su saber y su memoria cuando ejerce el semblante en el lugar del discurso analítico, en la experiencia analítica que dirige de cada analizante. Por otro lado, para el analista mismo, es una experiencia intransferible, se ejerce, se produce. Freud recomendaba, cada caso es un nuevo caso, ninguna memoria de otros debe servir, más aún, cuando el psicoanalista ha dado batalla a su fantasma, lo ha atravesado a favor de hacer funcionar su deseo de analista, esa memoria es inútil. Sin embargo, cuando ese psicoanalista vaciado de saberes y fantasmas atravesados, con identificaciones localizadas si no caídas, se ubica como analista ciudadano,  en ocasión de habitar los acontecimientos sociales, la memoria vuelve intensa, clara de modos que a veces resulta sorprendente hasta  en mínimos detalles. Como joven residente en el  Hospital Neuropsiquiátrico provincial, los días viernes de guardias se tornaban 24 hs de gran tensión, de angustia, de temor. Y no se trataba de la demanda de la locura clínica, no, se trataba de la locura de la dictadura cívico-militar imperante que había calificado a este hospital, como a otros, de tener profesionales “zurdos” sin importar la calidad profesional de quienes trabajaban allí, de ser antro de “rojos” por lo tanto estaba en una lista negra. El estado de alerta de cada viernes era por si venía alguna brigada policial a buscar a alguien, algunos, militantes o no,  nombres que habían sido provistos por los “cívicos” profesionales con quienes compartíamos el trabajo. La expresión, “algo habrán hecho” corría por lo bajo, cobardemente, entre quienes estaban influenciados  por esa ideología impartida por un Estado de terror que clausurando la Constitución Nacional, pisoteó los derechos conquistados, la pérdida de la libertad de palabra, la desaparición y muerte de personas, exilios no sin padecimientos para salvar la vida… Es impactante cómo esta memoria, apenas un recorte de ella, irrumpió en estas circunstancias preparatorias en Argentina-en democracia-de las elecciones presidenciales próximas al escuchar argumentos de candidatos y/o partidos políticos a los que representan y que degradan, forcluyen y niegan las consecuencias sociales y especialmente de vidas perdidas y robos de vidas de ese período nefasto de nuestra historia. Lo más flagrante es que se desmiente el valor inestimable y en el mundo, de la democracia, en la puesta en marcha de leyes y juicios aprobados parlamentariamente, para juzgar a genocidas y responsables, como si la conquista de la democracia que atesoramos hace 40 años fuera desperdicio que se empuja a tirar por la borda. Usar el estado de derecho-que ofrece la democracia- para desmentirla, es la máxima figura de la canallada, como  prometer destrucción de agrupaciones ideológicas legitimadas por la democracia, cancelar leyes, destruir instituciones representativas de las que ellos mismos forman parte: ejercen su uso a la vez que las rechazan. El triunfo de las democracias en el mundo también refleja sus debilidades, que más que alentar a buscar las vías para fortalecerlas, se inclinan estos profetas de la violencia, la destrucción, el negacionismo al fortalecimiento de discursos reivindicativos de esa época que mi memoria recupera vivaz.  Psicoanalistas, agentes del discurso analítico, también intérpretes activos de las falacias de estos reproductores del rechazo del “Nunca más” , multipliquemos los ámbitos donde ofrezcamos y alentemos a refrescar esta memoria y esclarecerla, a ilustrarla a quienes no la vivieron, a proponer los puntos candentes de su desmentida. Sin olvidar, por cierto, a los sectores de distintas formas de comunicación-prensa escrita, oral, televisiva- que ejercen poder y agitan la reproducción de la pulsión de muerte y el abismo. Fotografía seleccionada por el editor del blog.

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