Nessun dorma – por Ángel Orbea
Psicoanalista Fundador del IOM Tandil Votamos, ya no hay imaginación que resista, Milei presidente electo, acontecimiento a respetar. Mejor entonces decirlo así: “Nadie duerma”. Es lo que pedía la cruel princesa Turandot, que según el argumento de la Ópera, solo por tradición decapitaba uno por uno a sus pretendientes. Nadie duerma porque lo que se dice y se hace en gran medida ya se dijo y se hizo, nadie duerma porque hasta que no haya una cabal comprensión de lo que pasó con la elección estaremos en la nebulosa. Seguramente el antiguo escrito de Lacan, producto de su viaje a Londres en 1947, La psiquiatría inglesa durante la guerra, es hoy una guía indispensable en la encrucijada actual. Pero hoy resuelta la encrucijada, como en Edipo Rey, a mi juicio la nación puede que se arranque los ojos, y con sorna y sin vendas desde el suelo esos sanguinolentos ojos nos avergüencen con su yaciente mirada. Digo arrancarse los ojos por cuanto el gobierno entrante viene presidido de una serie de declaraciones y pequeños hechos y apoyos, que hace tiempo configuran lo que se podría claramente llamar “el pensamiento de la dictadura”, que desde entonces para LLA endosa sus posibilidades a favor de lo peor. Respecto a los fracasos de los gobiernos, no hay democracia que repare, hace 40 años que son letales para las mayorías, por cuanto la democracia es el verdadero significante vacío, un orden que produce desorden, que de la monotonía a la diversidad da para todos los gustos. Por algo Platón, al inferir que la democracia ateniense no salvo a la Polis, en el Libro VIII de La República afirmó que “la democracia es una forma de gobierno, agradable, bizarra, y anárquica”. No defiendo a lo que se va ni a Massa, a quien voté y no soy de izquierda, defiendo la democracia. Tengo en claro que lo que entra no es una dictadura, por cuanto desde hace 40 años el voto soberano designa al gobierno, y dictadura es aquel gobierno que se auto designa por la muerte, y por lo tanto sus actos están viciados de impunidad decidiendo vida y muerte de los ciudadanos. No habrá unidades militares que desplieguen grupos de tareas, claro está. En materia de política suele ser muy difícil liberarse de los fantasmas, y esto es un gran problema. Desde la época de Don Bernardino Rivadavia -primer hombre consagrado como jefe de estado, que además usaba zoquetes y calzones de seda francesa- suele ser cierto pensamiento el que está en el centro de la escena política. Así como hay un pensamiento populista, otro conservador religioso, hay también un pensamiento progresista impotente, que en algo tiene que ver con que Milei esté donde está. De Patricia Bullrich en paridad con la Vice Presidenta electa, el pensamiento de la dictadura encaja perfectamente. Lo han dicho, lo dicen, lo han amasado, los hemos escuchado, se los votó. No hay en esto “nosología de las voces” que valga. No hay “mensajes interrumpidos”, en menos de 10 días Milei y su combo estarán al frente de la república, y como decían los viejos sargentos cuando bailaban a la tropa, “ahora van a saber cuántos pares son tres botas”. Una vez más, ojalá me equivoque. La política centralmente es una cuestión de cuerpos, de cuerpos por la subsistencia, pero también por anhelos, por eso Jean-Claude Milner lo capta muy bien y redoblando la apuesta propone “una política de los seres hablantes”. Sobre esto comparto plenamente lo que en este mismo blog escribió la colega Ana Cecilia González, en su nota “Cuarto oscuro”, cuando afirma que “hay una insuficiencia de las categorías para explicar la catástrofe”. Agradezco a los colegas de este cordobés blog la encomiable tarea de permitir compartir la palabra libremente, sabiendo una vez más que “solo la ley trae libertad”. *Fotografía seleccionada por el editor del blog









