HACÉ TU APUESTA!?, por Marianela Moretti

Los jugadores de cartas es una serie de ocho cuadros sobre el tema de la partida de cartas, que realizó el pintor francés Paul Cézanne​ entre 1890-95.

Lic en Psicología y practicante en Córdoba

Participante de la Red Zadig La patria del sinthoma

Lacan no busca concebir la juventud como una característica, como aquello que se evoca “tan amablemente, tan tiernamente” la juventud. Diría que, para Lacan, se trata más bien de una necesidad de discurso, y precisamente porque dice que la juventud es “sensible” al discurso dominante. Lo que ocurre a nivel de la juventud es, entonces, una guía para comprender el momento presente. Interpreto que la juventud es como una “placa sensible” a la contemporaneidad.

Alberti, C. (2025)*

El título “Hacé tu apuesta!?” pone de relieve dos aspectos de este fenómeno. Por un lado, Hacé tu apuesta! devela la lógica de su funcionamiento en tanto imperativo ¡Goza!, y a continuación, un signo de interrogación permite introducir algunas reflexiones al respecto.

En un trabajo realizado desde el núcleo temático “Apuestas online” de la Red Zadig “La patria del sinthoma” encontramos que se trata de un fenómeno generalizado. Esto tiene particular expansión entre niños/as y adolescentes.

La contingencia de la Copa Mundial de la FIFA 2026 lo deja a la vista. Las apuestas circulan en los espacios de trabajo, entre jóvenes en las escuelas y en las mismas familias. 

En ese sentido, resulta significativa la orientación de Lacan respecto a leer lo que acontece en la juventud en tanto ella es “sensible” al discurso dominante.

El mercado ha logrado propagar como una peste el imperativo “Hacé tu apuesta!” a través de los gadgets en niños/as y adolescentes. Lo que llamo “la peste” busca expresar los efectos de lo que uno de los jóvenes relataba: “Por algún lado te entra”. Las publicidades sobre sitios de apuestas aparecen de manera permanente, se transmiten durante los partidos, se promocionan en la vía pública o en las redes sociales.

Propongo dos cuestiones para interrogar este fenómeno. En primer lugar, ¿qué es lo que este permite leer en relación a la época? Las apuestas deportivas se han convertido en un modo de relacionarse con los otros. Un joven relataba que todos sus amigos apuestan y que hacerlo es como un modo de “ser parte”. Muchos jóvenes apuestan con sus familias. Los límites entre la diversión, el juego y lo adictivo quedan difusos. Participar en apuestas se ha convertido en un “común” de la época.

Entonces, una pregunta política de incidencia es: ¿sobre qué se está construyendo lo común en la época y por lo tanto, qué es lo que se está constituyendo como el “afuera”? Y por supuesto que esto va más allá de las apuestas. 

Para concluir, resulta de interés analizar cómo los sitios de apuestas se sirven de lo que moviliza el mundo deportivo para jugarlo a su favor. Lo que antes se armaba en torno al Ideal puesto en los máximos ídolos del fútbol, ahora, son esos nombres y su imagen las que se utilizan para promocionar apuestas. El mercado volvió a mostrar su astucia capturando lo pulsional en juego. Esto no es posible sin el uso particular que se hace del lenguaje. El “juego” y el “deporte” hoy son significantes que han sido torcidos. Referencias como “¿Por qué jugar con nosotros?”, “Tiempo fuera”, “Límite de juego”, en los sitios de apuestas, permiten advertir cómo las páginas de apuestas han tomado el modo en que funciona el lenguaje en el deporte para virarlo hacia el empuje a apostar. Durante uno de los partidos de la Copa del Mundo, una publicidad sobre un sitio de apuestas irrumpió con un mensaje contundente —“Creer es hacerlo realidad”— . A una creencia ya existente —por ejemplo, que un equipo ganará un partido— la convierte en fundamento del acto de apostar. La creencia queda así al servicio del objeto que el mercado ofrece.

Las apuestas en esta contingencia de la Copa del Mundo nos ha mostrado cómo el discurso capitalista se sirve de lo que produce encuentro y capta lo pulsional, como el fútbol, para reorganizar el lazo social, una vez más, alrededor del consumo.

*Alberti, C. Siempre un poco rinoceronte. Revista Virtualia N°45: Apuestas.

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