Responsables – Jacquie Lejbowicz

Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis

Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana

Docente UBA y UNLP

Poco antes de la convocatoria de JAM a enviar aportes a La patria del sinthoma, escribí el siguiente texto para el boletín Interrobang 5[1], bajo el título “Cómo‽  Decir que no”:

Aunque hoy sea en declive, el padre tiene éxito hace milenios. “Una semana de vacaciones”, [2] de Christine Angot, es leída por Miller como la novela del padre imposible de soportar y como un apólogo del momento que vivimos, momento al que describe como “…una fase de transición fuera de la época del  padre que dura, que está en marcha desde hace mucho, pero ahora el paso es cada vez más rápido y están los tambores de guerra, incluso de guerra civil”.[3]

Se trata de un padre incestuoso que no para de abusar de una hija que no puede dejar de gravitar alrededor de él, en un paterno-tropismo irrefrenable. Será recién después de que ella sueñe, que se producirá una detención. “La alegría del inconsciente”, así nombra Miller a ese sueño que permite decir: ¡No!

El éxito del discurso capitalista convive hoy con lo que persiste de lo insoportable del padre en la trans-ición: el libertario incestuoso, suelto del Otro, al que muchos (¡y tantos jóvenes!) no le dicen que no, aunque el mercadeo propuesto incluya órganos y niños, con el ruido de fondo de la maquinaria global. 

Recordemos la profecía, dolorosamente exitosa, en que Lacan advertía como los campos de concentración que hasta entonces se habían visto emerger, solo eran precursores en relación a lo que se iría desarrollando como consecuencia del reordenamiento de las agrupaciones sociales por la ciencia y, principalmente, por la universalización que la ciencia introduce en las agrupaciones sociales. En 1967,  Lacan afirmaba: “Nuestro porvenir de mercados comunes encontrará su contrapeso en la expansión cada vez más dura de los procesos de segregación”.[4]  

El éxito en la lógica de los mercados implica el éxito de la segregación. La lógica del voucher rechaza el derecho al síntoma. Entonces: ¿Cómo tiene éxito el psicoanálisis? Una respuesta parcial, hecha de a pedacitos, teniendo en cuenta enseñanzas de nuestros antecesores: preservando lo real. El éxito del psicoanálisis es el del buen fracaso que brinda el síntoma. Y eso también implica, no perder de vista a qué decir que no”.

Hoy retomo este escrito, para recordar el peligro en que estamos, así como los niños y como tantos jóvenes, muchos de ellos votantes de Milei (y de quienes se sirven de él). Creo que se impone preguntarnos qué transmisión pusimos en juego y qué posición, para que la política quede tan denigrada, bastardeada o vendida al mejor postor. No me alcanza el argumento de la derechización del mundo. Creo que es tiempo de plantarse para que la política en la Argentina retome fuertemente los ideales que se sustentaran: el compromiso de justicia social, los ideales republicanos, la democracia y la dignidad. Y es tiempo de decir rotundamente No a la denigración de la política en aras del mercadeo de cargos, las corruptelas, la presión de los monopolios mediáticos. Y, sobre todo, decir NO a la reivindicación de golpistas asesinos y apropiadores de niños (hoy adultos, en muchos casos desconocedores aún de su identidad).  

Todos locos, sí. Pero responsables por nuestros goces.


[1] Boletín de las 32 jornadas anuales de la EOL, publicado el 12/9/23

[2] Angot, Christine, Una semana de vacaciones,  Barcelona, Anagrama, 2014.

[3] Miller, J.-A., “Encuentro con Jacques-Alain Miller, Jam Session”, Feminismos. Variaciones Controversias, Colección Orientación Lacaniana, Buenos Aires, EOL-Grama 2018, p. 36-36  

[4] Lacan, J., (1967), “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela”, Otros Escritos, Buenos Aires, Paidós, 2012).

*Fotografía seleccionada por el blog

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