Adherente del CIEC
Participante del Nudo La Patria del Sinthoma
Es que a una verdad nueva, no es posible contentarse con darle su lugar, pues de lo que se trata es de tomar nuestro lugar en ella. Ella exige que uno se tome la molestia
Jacques Lacan, “La instancia de la letra en el inconciente o la razón desde Freud”, Escritos 1, p. 501
Asistimos a las consecuencias del desencanto de la política. Tambalean algunas conquistas importantes para el sostenimiento de nuestra democracia. ¿No se terminaron de escribir, y por ende, de transmitir? Podemos quedarnos atónitos elucubrando solos, señalando la locura o lo terrible de lo radicalmente Otro, mirando cómo la caída del orden simbólico ha afectado, por supuesto, la política.
“Si no le compete al psicoanálisis alimentar ni la nostalgia de los ideales antiguos ni la queja sobre la dureza del mundo tal como es, le compete poner sus relojes en hora”[1]. Encontrar nuestro lugar en los tiempos que corren, con la responsabilidad que nos toca como practicantes del psicoanálisis y como ciudadanos, teniendo en cuenta que ambas posiciones no son disyuntas.
Pasar el horror para tomar posición, y hacerla resonar, es una decisión para el porvenir de la democracia y del psicoanálisis.
[1] Miller, Judith. Delicadeza. Revista Mediodicho nº32. Cordoba, 2008, p.50
Fotografía seleccionada por el editor del blog