Susana Feito
Contadora Pública con Especialización en Sindicatura Concursal
«La guerra es paz.
La libertad es esclavitud.
La ignorancia es fuerza.»
George Orwell, 1984
El gatito no es tal. Tampoco es el rey de la selva. Es un ave de rapiña; que se alimenta del hartazgo, el
hambre y la desilusión de la sociedad argentina. Una sociedad liquida, atiborrada de información que
desinforma. Una sociedad que, desde el siglo XIX, lucha por alcanzar la estabilidad. La estabilidad que
puede traer la cohesión de culturas y recursos; la estabilidad de tener una identidad propia. Esa
estabilidad interrumpida una y otra vez por dirigentes que citan al Martin Fierro pero se alimentan de la
desunión, de la grieta.
Para que la libertad no sea esclavitud es necesario hablar de lo concreto. De las consecuencias que no
derivan de ‘la locura’, o de ‘la teatralidad’ del león; sino, de una decisión consciente acerca de quiénes
son los que van a ser sacrificados por el ‘progreso’, la ‘inserción al mundo’, el ‘abandono de la casta’. ¿Que
implican en concreto las propuestas libertarias?
- Dolarización: primero, implica una brutal devaluación (a un tipo de cambio mayor al actual – no
1:1); y consecuentemente la degradación de salarios y jubilaciones. Es decir, mayor pobreza y
hambre para las clases desprotegidas y sin ahorros en el exterior. Segundo, implica la pérdida de
la soberanía económica (imposibilidad de ejercer política monetaria y cambiaria), dejarnos a la
suerte de las decisiones tomadas por y para beneficio de EEUU. - Cierre del banco central: pérdida de garantía de depósitos y falta de un organismo autárquico e
independiente que regule el sistema financiero y proteja a ahorristas e inversores. - Desprotección de las minorías: derogación de leyes de interrupción voluntaria del embarazo,
matrimonio igualitario y Educación Sexual Integral. Ataque a los derechos del movimiento de
femineidades y disidencias, avalando un estado de desprotección y violencia social. - Fortalecimiento del aparato represivo y discurso negacionista: cárceles militarizadas y de gestión
privada, aval de la portación de armas. Esto, sumado a la reivindicación del accionar de la
dictadura militar, pretendiendo instalar la ‘teoría de los dos demonios’, profundiza el estado de
desprotección de las minorías, trabajadores y ciudadanos que cuestionen sus medidas y formas. - Salud y educación privatizadas: ataque al acceso igualitario al sistema público de salud y
educación, generando un sistema elitista de aranceles que atenta contra la movilidad social. - Reforma laboral: desprotección de los trabajadores mediante la eliminación de indemnizaciones,
facilidades para despidos, creación de un fondo de desempleo conformado con aportes
provenientes de los mismos trabajadores.
No hagamos de la libertad nuestra más cruel enemiga. Pensemos: ¿Estamos dispuestos a dejar que casi 9
millones de niños pasen hambre? ¿Estamos dispuestos a seguir dando fuerza a cambio de falta de
educación? ¿Estamos dispuestos a avalar el avasallamiento de los derechos y garantías de las disidencias?
¿Estamos dispuestos a negar los años más terribles de la historia de nuestra Patria?
Fotografía seleccionada por el editor del blog.