¿Cómo analiza la situación política actual?
La situación actual es difícil y preocupante, el avance de políticas de ajuste, despojo y pérdida de derechos, presentadas como formas de solución a problemas complejos de nuestro país y también de Latinoamérica, se han instalado en el paisaje cotidiano.
Escuchamos día a día voces que buscan convencer a la gente que la presencia del Estado y sus formas de intervención y regulación, son las causas de las dificultades económicas, políticas y sociales de nuestro país.
Terminar con lo público, arancelar la Educación, suprimir Ministerios, eliminar subvenciones, desmantelar instituciones y empresas estatales que han sido y son cimientos en la autonomía, soberanía y desarrollo territorial, son discursos crecientes en la actualidad, que poco a poco, tal vez sin comprender las consecuencias, se van naturalizando. Nos ha costado mucho tiempo, trabajo, sudor y sufrimiento conquistar derechos, reconocer que eran necesarios, que esos derechos mejoraban la vida de las personas de nuestra querida patria.
¿Acaso es posible pensar un país soberano, independiente, un poco más justo, sin la posibilidad de acceder a la cultura y la educación? ¿Quién es beneficiado arancelando la educación? ¿Es que solo “algunos pocos” podrían acceder al conocimiento, al capital simbólico, a mejorar las condiciones de vida? Recibimos día a día estudiantes de otros países vecinos, que vienen a estudiar aquí porque no pueden hacerlo en su tierra, porque no pueden pagar su educación. ¿Qué país imaginamos?
¿Un país sin producción, sin recursos naturales? ¿Sin expresiones populares, sin acceso al arte, sin artistas? Tal vez no hemos pensado en que los recursos de un país también se agotan, tal vez no hemos pensado en estas nuevas formas de colonización, de despojo, de enajenación, de destrucción de la propia patria. Tal vez seguimos comprando espejitos de colores y seguimos entregando lo más valioso que tenemos nuestros recursos, nuestro patrimonio cultural, simbólico, humano, tal vez sin saber que es nuestra “posibilidad”, la que puede cambiar nuestro futuro como país.
¿Cuáles son las acciones que considera posibles para tratar la problemática en la que nos encontramos, y particularmente en su ámbito de inserción?
Mi formación profesional se desarrolló en el campo de la Educación Física, el lenguaje corporal, expresivo y la danza popular. Mi recorrido formativo está vinculado al estudio de la danza en la educación, a la formación de formadores en el ámbito académico, en el que me desempeño en la actualidad.
Creo que son necesarias políticas públicas y de formación que ayuden a pensar en un proyecto de País sostenible, para todos y todas.
Pienso en visibilizar estas formas enmascaradas de libertad, de promesas vidriosas de un futuro mejor, de la represión simulada en el orden. A través de las redes, del humor, del diálogo, de propuestas en las aulas que permitan pensar que País queremos construir.
Pienso en la conversación como forma de entendimiento, de reflexión, de militancia.
Pienso en distintos frentes que puedan ayudar a pensar juntos/as, en la lucha colectiva, en la presencia en las calles, en el arte como expresión de la realidad que buscamos transformar.
A veces también pienso en salir de aquello que es lo esperado, para que algo se mueva, llame la atención, corte la linealidad. Tal vez una pregunta en un momento inesperado.
Escuchar para comprender que sucede. Inventar otras formas de comunicar tanto en ámbitos académicos como al interior de las clases. Hacer ruido, ruido de palabras, ruido de pensamientos, ruido de cuerpos que se mueven.
La gestión y participación en eventos que apoyen y sostengan propuestas emancipadoras.
En fin abrir canales diferentes.