La miasma disfrazada de león

Sergio Altamirano

Adherente al CIEC

La ultra derecha presente hoy se encarna en la expresión de un delirio misional de tinte reivindicativo intentando en su certeza la reparación del perjuicio dado y localizado por ellos en un Otro malévolo estado. Utiliza como medio y método el instrumento de una ideología espontanea expansionista de mercado.

Esto en un marco en la que transitan sujetos tomados en las pasiones del alma. Entonces el objeto “a” en el cenit desplegándose sin rienda. Los afectos imperan de tal cualidad en una ausencia de represión que las distingue, discurriendo en maneras desprendidas, ajena a la ligazón a cualquier representación.

Si de afecto hablamos la angustia pareciera imperar de tal manera. Ese un afecto que no miente. La respuesta es la aparente incongruencia de una autolesión. Y es que el delirio de los discursos – en el contexto de las desmembrares de lo simbólico que sabemos caracteriza a la época – no parece aquí servir de respuesta tampoco. Entonces el pasaje al acto en una ruptura de la cadena se materializa. Dando fe de ello se extiende este en hechos posible tal vez de constatar en la subjetividad del diario de lo cotidiano, en lo propiamente de su estatuto, como así mismo en una forma de multitud – que no hace conjunto – en un voto por lo autotitulado libertario.

Fotografía seleccionada por el editor del blog.

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