Inés Desuk
Licenciada y profesora en Psicología. Practicante del psicoanálisis. Docente
investigadora y extensionista de la Universidad Nacional de La Plata.
Jacques-Alan Miller nos señala el camino: “Decir que no, luchar en contra”, en sintonía con la proclama de San Martín: “Cuando la patria está en peligro, todo está permitido, excepto no defenderla.”
“Patria sí, colonia no, Patria sí, colonia no…”, frase que se me impone más que nunca en estos días, acompañada en mis pensamientos por melodía de marcha. Canto militante guiado por la reafirmación de la necesidad de seguir luchando por una patria libre, justa y soberana, donde todos y todas podamos vivir con garantía de derechos. «Seamos libres, que lo demás no importa nada…», nuevamente San Martín. Y Milei y su partido La libertad avanza, adueñándose de ese significante. Ese significante libertad, que se contrapone al significante seguridad, como Gustavo Dessal en diálogo con Zygmunt Bauman, desarrolla en su libro “El retorno del péndulo”. Ese péndulo que oscila, según la época, entre la búsqueda de la satisfacción acercándose a la libertad colectiva y la conquista de derechos, o soportando las renuncias de la satisfacción pulsional inclinándose para el lado de la seguridad.
Pero ¿qué podríamos decir que ocurre hoy, a una semana de las PASO? Este péndulo libertad/seguridad pareciera que deja de oscilar, o que se invierten definiciones, o que todo es lo mismo. Buscan hacernos creer, y peligrosamente lo van logrando, que a partir de las reglas del mercado y la meritocracia la libertad avanza, por sí sola para todos y todas. Claramente no es azaroso el nombre que lleva el partido que lidera Javier Milei secundado por la negacionista Victoria Villarruel. ¿Cómo es posible creer que la libertad avanza mientras nos quitan los derechos conquistados? ¿Cómo es posible pensar que la libertad avanza si hasta el CONICET prometen exterminar? Y ni hablar del arancelamiento a la educación superior, de la no gratuidad de la salud pública y de la salud mental, junto a la libre portación de armas, la legalidad de venta de órganos y de niñeces, por nombrar solo algunas promesas/amenazas formuladas.
Hoy Milei no necesita mentir para ser el mejor posicionado (hasta el momento) en esta elección primaria de tercios. Digamos “no”. Luchemos para que no se consolide un gobierno que será extremadamente peligroso.
Fotografía seleccionada por el editor del blog.