Daniela Barizone
Asistente al Nuevo Programa de Enseñanzas
CIEC – Córdoba
Parece que en los tiempos que corren existe una antinomia entre el mercado y la política, y que esta última fuera una mala palabra. Estamos más bien en un momento de la antipolítica, con todo lo político que esto conlleva, donde se habla de la casta, parasitaria, chorra e inútil.
Por otro lado, se pone de manifiesto una juventud en la cual proyectar un futuro se hace muy difícil a nivel estructural. Así, este 30% que votó a Milei, ¿Son votantes conducidos únicamente por lo emocional? ¿Pregnados por la imagen de este personaje? ¿Individuos solos atrapados por la incertidumbre del futuro y las dificultades del presente?
A su vez, en las redes, donde la nueva política encuentra su público, se ven votantes fuertemente arraigados a estas nuevas ideas. ¿Es odio ante el presente? ¿Desesperación? ¿Rebeldía? ¿Encuentran allí una esperanza?
El fenómeno Milei aconteció ¿Qué pasó? ¿Por qué no lo pudimos ver? ¿Por qué estos votantes no aparecieron en encuestas? ¿Por qué sólo se nos hicieron presentes cuando manifestaron su voto?
Pienso que hasta el momento teníamos el peronismo y el antiperonismo, ¿Qué es esta nueva emergencia? ¿Qué lecturas posibles podemos hacer al respecto?
¿Dónde encuentra su eficacia el discurso de Milei, si eso es lo eficaz? Me atrevería a hipotetizar que frente a la falta de certezas del presente y del futuro, propone algo conciso y al pie, que no necesitaría mucha más pregunta.
¿Qué pasó con la militancia, las propuestas, las discusiones, las críticas, la conversación y el compartir con otros? ¿Es rebeldía lo que refleja el voto de la juventud de hoy? ¿Están mostrando su cansancio y desesperación? ¿Cómo leemos estos nuevos fenómenos?
Fotografía seleccionada por el editor del blog.